miércoles, 19 de febrero de 2014

RRSS: Herramientas de Dos Filos

En la entrada anterior, se mencionó con ejemplos claros lo importante que es comunicar lo que realmente se quiere manifestar para no caer en contradicciones redundantes, y no formar una imagen que nos aleja de nuestros objetivos. Sabrán que hoy vivimos en la era de la información, y en este tiempo, lo que usted quiera saber de la vida lo puede encontrar a tres clicks de distancia. Sabrá también que los medios nos bombardean constantemente con anuncios y propagandas, y que tan solo consideramos el 5% de estos porque son nuestro de interés. Y también nos encontramos que ya casi todas las empresas, ya sean pequeñas o grandes, saben de lo importante que es tener una red social para comunicarse con los clientes y obtener una retroalimentación y mayor cercanía con estos. La cuestión es... si tendrás una red social, ya sea Facebook, Twitter, Pinterest o Youtube, ¡ÚSALA BIEN!. Recuerda que cualquier información que intervengas en el medio que utilices para propagandear la marca que quieres, podrá ser visto en el mundo entero. Así que tengan cuidado, es mucha la cercanía que genera una red social con su público, tan cercana que puede llegar a jugarte en contra si no la ejerces bien, o cae en manos equivocadas.
Siempre tendrás que pensar en el momento de publicar algo: ¿quien quiero que lo vea/consuma?, ¿a qué tipo de incentivo responde mi público? y ¿qué gustos tienen?. Cada mensaje que postees o publiques en tu red social debe ir de acorde a esas tres preguntas para que se forme una imagen semejante a la que quieres ensamblar como base y fruto del éxito. 


Imaginen el siguiente caso: usted tiene mucha hambre, y tiene antojos de comer su comida favorita. Llega al restaurante que proporciona lo que usted quiere, y pregunta qué tan grande es la porción. La persona que lo atiende no solo piensa que su pregunta es ridícula, sino que también se lo hace saber. ¿QUÉ HARÍA USTED? Si es una de esas personas sumisas (que espero no lo sea) se calla y piensa en lo estúpida que fue su pregunta, pero si no, lo más probable que no vuelva más y tenga una imagen mental respecto a ese local que la marca no quería que se formase. A lo que quiero llegar con este ejemplo, es que lo mismo puede suceder estando tras su computador o tableta conversando con la empresa. El nivel de cercanía entre una red social y el público asociado a la cuenta respectiva, puede causar un amor profundo lleno de besos, o una puñalada profunda y duradera. Usted es quien decide como utilizar sus propios medios, si quiere amar y ser amado o asesinar y ser asesinado.



 "No hay preguntas ridículas, sino ridículos que no preguntan y no entienden la pregunta".

lunes, 10 de febrero de 2014

Un Poder Poderoso Menospreciado


Desde la creación del alfabeto en la época del reino egipcio o desde el lenguaje vago y monolítico de nuestros antepasados primates, el ser humano siempre ha querido transmitir mensajes para dar a conocer su punto de vista u opinión. La cuestión es, que el lenguaje y como éste sea empleado depende plenamente de cada especie. La verdad es que todos comunican, la cuestión es el cómo.
Como metodología personal siempre me ha gustado enfatizar en todo tipo de situación el axioma de la comunicación que mayor relevancia y profundidad tiene en el mundo según mi juicio, y este es el "todo comunica". El ser humano está las 24 horas del día expuesto a mensajes que amigos, marcas, símbolos y gestos, nos quieren transmitir para trabajar e invadir nuestro subconsciente para que reaccionemos de manera favorable a esta emisión, pero... ¿siempre logran el cometido? He ahí la importancia saber cómo comunicar.


Comunicar es importante y desde pequeños lo hemos sabido, ya que desde el primer día que pisamos el planeta nuestros padres intentan lograr que decodifiquemos adecuadamente sus mensajes para que luego nosotros mismos podamos codificarlos y luego emplearlos. A eso lo llamamos hablar, y hablar es comunicar... sin embargo, la comunicación va mucho más allá de una mera conversación. Comunicar es lograr que el receptor (o público objetivo) al cual nosotros nos dirigimos entienda plenamente lo que nosotros queremos transmitir. Un ejemplo clarificador en el cual muchos individuos pueden errar al querer transmitir su mensaje, sería el decir "estoy feliz" cuando este se encuentra brazos cruzados, con los ojos rojos y la boca cansada. ¿Se lo imaginan? Ahí existe una contradicción entre lo que se habla y lo que se comunica. ¿El individuo del ejemplo se comunicó bien? No, porque como mencioné anteriormente el comunicar va mucho mas allá que tan solo hablar. Tiene que existir una concordancia entre lo que se dice y lo que se hace para poder transmitir lo que nosotros queremos y podamos hacer que nuestro mensaje se entienda. 
Del mismo modo podemos aplicar el ejemplo anterior a una empresa o institución la cual sea o no de nuestro interés... Imaginen una empresa de transporte terrestre en la cual sus valores corporativos sean el respeto, la comodidad, y la puntualidad. Usted al investigar con respecto a distintas empresas que brindan el servicio escoge esta debido a que creyó en lo que ofrecían. El día de su viaje llega, se levanta temprano y está puntualmente en el paradero, pasan los minutos y el vehículo ni siquiera se asoma. Después de un mal rato, el bus llega y sus trabajadores toman su equipaje, lo tiran dentro de la cabina respectiva como si se tratara de una bolsa de basura y hacen que usted suba al vehículo a tomar asiento. Usted llega a su lugar y se encuentra que el lugar que le ha tocado para el viaje se encuentra con el tapiz sucio y el respaldo no funciona como debiese. ¿Qué pasó acá? Exactamente lo mismo que en el ejemplo anterior: el individuo (la empresa de transportes) dijo algo, pero hizo otra cosa. ¿Comunicó realmente lo que deseaba transmitir? No. Aquí la única comunicación eficiente que hubo fue la que usted le transmitió a su subconsciente, porque es de acorde a lo que vivió. Ahora usted sabrá que es él elegido para hundir a la empresa que tantos malos ratos lo hizo pasar, haciendo tan solo una cosa: contarle a sus conocidos todo lo que vivió por elegir tal empresa. Y como la publicidad boca a boca es la más influyente, probablemente muy pocos de sus conocidos usen ese medio de transporte, y que la mayoría transmita a sus amigos, familiares y colegas su propia experiencia de vida, como una bola de nieve.


Muchas veces me he encontrado con empresas que menosprecian al área de comunicación al señalar que todos pueden ejercerla. Claro, todas ellas hablan pero con puras contradicciones. 
La comunicación debe respetarse, y aprender a ejercerla desde un enfoque centrado en el público objetivo, no centrada en una "decoración institucional".


En otras ocasiones y en la gran mayoría de las veces al preguntar sobre qué son las Relaciones Públicas, salen al aire argumentos sin fondo que señalan que la comunicación corporativa la puede hacer un ingeniero, un periodista, o hasta un publicista. Pero dígame usted... ¿le pediría a un canario que haga un nido de avestruz? Probablemente lo intente.