lunes, 10 de febrero de 2014

Un Poder Poderoso Menospreciado


Desde la creación del alfabeto en la época del reino egipcio o desde el lenguaje vago y monolítico de nuestros antepasados primates, el ser humano siempre ha querido transmitir mensajes para dar a conocer su punto de vista u opinión. La cuestión es, que el lenguaje y como éste sea empleado depende plenamente de cada especie. La verdad es que todos comunican, la cuestión es el cómo.
Como metodología personal siempre me ha gustado enfatizar en todo tipo de situación el axioma de la comunicación que mayor relevancia y profundidad tiene en el mundo según mi juicio, y este es el "todo comunica". El ser humano está las 24 horas del día expuesto a mensajes que amigos, marcas, símbolos y gestos, nos quieren transmitir para trabajar e invadir nuestro subconsciente para que reaccionemos de manera favorable a esta emisión, pero... ¿siempre logran el cometido? He ahí la importancia saber cómo comunicar.


Comunicar es importante y desde pequeños lo hemos sabido, ya que desde el primer día que pisamos el planeta nuestros padres intentan lograr que decodifiquemos adecuadamente sus mensajes para que luego nosotros mismos podamos codificarlos y luego emplearlos. A eso lo llamamos hablar, y hablar es comunicar... sin embargo, la comunicación va mucho más allá de una mera conversación. Comunicar es lograr que el receptor (o público objetivo) al cual nosotros nos dirigimos entienda plenamente lo que nosotros queremos transmitir. Un ejemplo clarificador en el cual muchos individuos pueden errar al querer transmitir su mensaje, sería el decir "estoy feliz" cuando este se encuentra brazos cruzados, con los ojos rojos y la boca cansada. ¿Se lo imaginan? Ahí existe una contradicción entre lo que se habla y lo que se comunica. ¿El individuo del ejemplo se comunicó bien? No, porque como mencioné anteriormente el comunicar va mucho mas allá que tan solo hablar. Tiene que existir una concordancia entre lo que se dice y lo que se hace para poder transmitir lo que nosotros queremos y podamos hacer que nuestro mensaje se entienda. 
Del mismo modo podemos aplicar el ejemplo anterior a una empresa o institución la cual sea o no de nuestro interés... Imaginen una empresa de transporte terrestre en la cual sus valores corporativos sean el respeto, la comodidad, y la puntualidad. Usted al investigar con respecto a distintas empresas que brindan el servicio escoge esta debido a que creyó en lo que ofrecían. El día de su viaje llega, se levanta temprano y está puntualmente en el paradero, pasan los minutos y el vehículo ni siquiera se asoma. Después de un mal rato, el bus llega y sus trabajadores toman su equipaje, lo tiran dentro de la cabina respectiva como si se tratara de una bolsa de basura y hacen que usted suba al vehículo a tomar asiento. Usted llega a su lugar y se encuentra que el lugar que le ha tocado para el viaje se encuentra con el tapiz sucio y el respaldo no funciona como debiese. ¿Qué pasó acá? Exactamente lo mismo que en el ejemplo anterior: el individuo (la empresa de transportes) dijo algo, pero hizo otra cosa. ¿Comunicó realmente lo que deseaba transmitir? No. Aquí la única comunicación eficiente que hubo fue la que usted le transmitió a su subconsciente, porque es de acorde a lo que vivió. Ahora usted sabrá que es él elegido para hundir a la empresa que tantos malos ratos lo hizo pasar, haciendo tan solo una cosa: contarle a sus conocidos todo lo que vivió por elegir tal empresa. Y como la publicidad boca a boca es la más influyente, probablemente muy pocos de sus conocidos usen ese medio de transporte, y que la mayoría transmita a sus amigos, familiares y colegas su propia experiencia de vida, como una bola de nieve.


Muchas veces me he encontrado con empresas que menosprecian al área de comunicación al señalar que todos pueden ejercerla. Claro, todas ellas hablan pero con puras contradicciones. 
La comunicación debe respetarse, y aprender a ejercerla desde un enfoque centrado en el público objetivo, no centrada en una "decoración institucional".


En otras ocasiones y en la gran mayoría de las veces al preguntar sobre qué son las Relaciones Públicas, salen al aire argumentos sin fondo que señalan que la comunicación corporativa la puede hacer un ingeniero, un periodista, o hasta un publicista. Pero dígame usted... ¿le pediría a un canario que haga un nido de avestruz? Probablemente lo intente. 

1 comentario:

  1. Todos los individuos comunicamos, hablamos y expresamos, desde lo verbal, lo kinetico y lo químico, pero es algo tan inherente al ser humano que la misma complejidad de lo rutinario dejo que se perdiera como un proceso mecánico.
    Muchos individuos comunican desde lo mecánico en términos sociales, habituales y culturales, lo que nos diferencia resulta ser que vemos la comunicación como un proceso pensado y estratégico para el desarrollo de lo micro y lo macro, algo que no todos tienen la posibilidad de hacer.
    Un abrazo muy especial desde Colombia, que Dios te bendiga Colega.

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